jueves, 3 de septiembre de 2015

RELACIONES SEXUALES:
I. CONCEPTO DE RELACIONES SEXUALES

En la actualidad, los adolescentes son uno de los grupos que por sus características conductuales, cognitivas y sociales, se encuentran en mayor riesgo frente al posible contagio con el VIH. Esta amenaza para la salud y el bienestar de los adolescentes, se ha venido a sumar a otros problemas ya existentes en este colectivo: los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual (ETS), que también se derivan de la no utilization de precauciones en las relaciones sexuales
¿Por qué necesitamos saber sobre sexualidad?

Todas las personas necesitamos saber sobre sexualidad, para conocernos mejor y entender algunas cosas que ocurren con nuestro desarrollo físico y emocional, también para contar con información que nos permita tomar decisiones responsables y disfrutar de nuestra sexualidad. De esta manera tenemos la posibilidad de orientar a nuestros familiares y a otras personas que nos rodean.
Es propicio recalcar que existen ciertos factores o conceptos que se relacionan directamente al tema de investigación, los cuales se detallan a continuación:

I. RIESGOS DE LAS RELACIONES SEXUALES EN LOS ADOLESCENTES:

El sexo puede estar muy bien, pero no es un juego para niños. Los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual son cada vez más frecuentes en la población, sobre todo, juvenil.
A continuación se les presentaran aquellos riesgos más virales en la sociedad, adolescentes:

  ü Embarazo

A partir del momento en que el óvulo es fecundado por un espermatozoide, comienzan a producirse, en el cuerpo de la mujer, una serie de cambios físicos y psíquicos importantes destinados a adaptarse a la nueva situación, y que continuarán durante los nueve meses siguientes. Esto es lo que conocemos como un embarazo.
v  Consecuencias físicas de no planificar

La madre adolescente todavía está en proceso de crecimiento y desarrollo. Un embarazo cambia todas las funciones del cuerpo de la mujer, requiere de mejor alimentación, tranquilidad, y puede ocasionar problemas como:
o  Detención del crecimiento, ya que las proteínas destinadas solamente para la madre, ahora se tienen que compartir con el hijo.
o  Anemia, desnutrición y toxemia del embarazo.
o  Aumento de la mortalidad materna.
o  Mayor riesgo de abortos espontáneos y nacimientos prematuros o complicaciones durante el parto, por falta de madurez sexual.
o  Aumenta la probabilidad de tener más hijos, ya que al empezar jóvenes a tener relaciones sexuales, es más fácil que los hijos se sucedan rápidamente.
o  Incrementa la posibilidad de tener más relaciones sexuales, seguidas, con frecuencia con varias parejas, lo que además aumenta el riesgo de enfermedades de transmisión sexual.

Consecuencias emocionales de un embarazo no deseado

La adolescente está en un proceso de identidad, el cual debe acelerarse de forma inesperada. La auto-aceptación como mujer con los cambios en el cuerpo y funciones nuevas, se ve interrumpida por otro cambio mayúsculo: una figura prematura de mujer embarazada.De esta manera tenemos que el embarazo prematuro tiene consecuencias como:
o   Conlleva a problemas de autoestima y frustraciones personales y sociales.
o   Deserción escolar, abandono o cambio de un proyecto de vida profesional.
o   Dificultad para educar con cariño al bebé. La madre siente que "le arruinó" la vida.
o   Mayor riesgo de separación, divorcio y abandono por parte de su compañero.
o   Rechazo social si el embarazo es fuera del matrimonio y críticas si es aún estando casada.

Para el padre, un embarazo representa:

o   Mayor frecuencia de deserción escolar.
o   Trabajar y recibir un menor nivel de ingresos que los demás de su misma edad.
o   Una tasa más alta de divorcios.
o   Aumento del estrés y mayor frecuencia de trastornos emocionales por falta de recursos, por tener que trabajar en lugar de estudiar, por el abandono a los amigos y por falta de tiempo para divertirse.
o   Tener que actuar como adulto, cuando todavía debe gozar y vivir como adolescente.

Para el hijo
El bebé que nace de forma no esperada en la adolescencia, generalmente tiene muchos riesgos como:
o   Nacer con alguna deficiencia física y mental, fundamentalmente debido a la falta de inmadurez en las células sexuales femenina o masculina.
o   Nacer prematuramente y con bajo peso, lo que influye en el desarrollo de más enfermedades infecciosas.
o   Ser dado en adopción y en muchos casos abandonado, lo que implica un enorme costo emocional y una gran injusticia para el bebé.
o   No ser esperado o deseado por sus padres, lo que va a repercutir en su desarrollo emocional y en el trato que va a recibir.
o   Tener menos oportunidades de una vida digna, un hogar propio y todas sus necesidades de vestido, alimento, educación, salud, recreación, cubiertas.

v  Riegos en el embarazo del adolescente:

Según los expertos, la edad más apropiada para ser madre es entre los 20 y los 35 años, ya que el riesgo para la salud de la madre y el niño es mucho menor. El embarazo en la adolescencia se considera de alto riesgo y conlleva más complicaciones. La adolescente no está preparada ni física ni mentalmente para tener un bebé y asumir la responsabilidad de la maternidad.
Las adolescentes que se quedan embarazadas presentan en muchos casos:
- Cuadros de mala nutrición, con carencia de nutrientes esenciales para el buen desarrollo del bebé
- Un mayor número de abortos espontáneos
- Partos prematuros, hay un gran número de bebés de adolescentes que nacen antes de la semana 37 de gestación
- Sus bebés tienen un peso bajo ya que la inmadurez de su cuerpo hace que su útero no se haya desarrollado completamente
- Las mamás adolscente tienen niños con más problemas de salud y trastornos del desarrollo
- En los casos de embarazos de niñas de menos de 15 años, el bebé tiene más posibilidades de nacer con malformaciones
Complicaciones psicológicas para la adolescente embarazada
En general, los estudios hablan de una serie de circunstancias por los que pasan las mamás adolescentes:
- Miedo a ser rechazadas socialmente: una de las consecuencias de la adolescencia y el embarazo es que la joven lse siente criticada por su entorno y tiende a aislarse del grupo.
- Rechazo al bebé: son niñas y no desean asumir la responsabilidad, el tiempo y las obligaciones que supone ser madre. Sin embargo, esto también las hace sentirse culpables, tristes y su autoestima se reduce.
- Problemas con la familia: comunicar el embarazo en la familia muchas veces es fuente de conflicto e incluso rechazo por parte de su propio entorno.
- Los hijos de madres y padres adolescentes suelen sufrir mayor tasa de fracaso escolar, problemas de inserción social o de aprendizaje.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda para evitar el embarazo en la adolescencia: limitar el matrimonio antes de los 18 años, aumentar el uso de anticonceptivos para los adolescentes, reducir las relaciones bajo coacción y apoyar los programas de prevención de embarazos en la adolescencia.
En cualquier caso, la mejor prevención es que los jóvenes tengan una buena educación sexual desde el mismo seno de la familia. Es importante informar sobre los riesgos y complicaciones del embarazo en la adolescencia y todos los cambios que se producirán desde el momento en que la adolescente se quede embarazada.
La comunicación en la familia es esencial, por tanto, debe haber un diálogo abierto y transparente para que los jóvenes tengan toda la información a su alcance.

  ü Enfermedades de transmisión sexual:

¿Qué son las enfermedades de transmisión sexual?
Las enfermedades de transmisión sexual son infecciones causadas por bacterias o virus. También se les conoce como infecciones de transmisión sexual. Estas enfermedades se propagan por medio del sexo oral, genital o anal. Algunos ejemplos de éstas enfermedades incluyen la clamidia, la sífilis y la gonorrea. El VIH y la hepatitis viral son los tipos más comunes de infecciones de transmisión sexual.

¿Qué aumenta el riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual?

Coorre un riesgo más alto de enfermedades de transmisión sexual cuando empieza a ser sexualmente activo. Los siguientes podría aumentar el riesgo de enfermedades de transmisión sexual:
·       Sexo sin protección:
El contacto sexual que sucede sin el uso de condones aumenta el riesgo de enfermedades de transmisión sexual.
·       Cuerpos que aún no han madurado:
El sistema inmune en los niños no ha alcanzado la madurez adulta, lo cual conlleva a un riesgo elevado de contraer enfermedades de transmisión sexual. El cuello del útero de las niñas tampoco ha alcanzado su madurez y es por lo tanto aún más susceptible a enfermedades de transmisión sexual.
·       Género:
Las niñas tienen un riesgo más alto de enfermedades de transmisión sexual como clamidia, VIH, y herpes, sobre todo si se practican duchas vaginales con frecuencia. Además de correr un riesgo más alto si tienen relaciones sexuales durante la menstruación.
·       Comportamientos peligrosos:
Su hijo podría ser influenciado por sus amigos, compañeros de clase, comunidad y los medios de comunicación. Es probable que no llegue a comprender por completo cuáles son los peligros de ciertos comportamientos peligrosos. Los comportamientos peligrosos incluyen el uso del alcohol y las drogas y también incluyen tener múltiples compañeros sexuales.
·       Lesiones abiertas o cortadas:
Esto incluye tatuajes o perforaciones para aretes.

¿Cuáles son los signos y síntomas de las enfermedades de transmisión sexual?

Podría no presentar ningún signo o síntoma. Si los signos o síntomas están presentes, el podría tener cualquiera de los siguientes dependiendo del tipo de enfermedad de transmisión sexual que tenga:
·       Ampollas, verrugas, úlceras o sarpullido en la piel que puede ser doloroso
·       Secreción por el pene, vagina o ano que podría oler mal
·       Fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular o nódulos linfáticos inflamados en la ingle
·       Inflamación y comezón de la piel
·       Dolor pélvico, abdominal o en el escroto, dolor durante el sexo o cuando orina
·       Dolor de garganta, úlceras en la boca o problemas para tragar
·       Sangrado vaginal o manchado después de tener sexo

Tipos de enfermedades de transmisión sexual:

CLAMIDIA

Es la enfermedad bacteriológica más común. Se transmite a través del sexo vaginal, anal y oral. También al compartir juguetes sexuales o de la madre al hijo durante el embarazo o el parto.
Se cura con un antibiótico y la mejor prevención es el preservativo. Se la conoce como “la infección silenciosa” pues en la mayoría de los casos no manifiesta síntomas. Puede infectar la células del cuello del útero, la uretra, el recto y, a veces, la garganta y los ojos.
Si no se detecta a tiempo puede provocar la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), cuyas consecuencias son el dolor pélvico crónico y esterilidad.
En las mujeres, los síntomas son flujo abundante, sangrado anormal entre los períodos menstruales o durante el acto sexual, dolor al tener relaciones o al orinar y en la parte baja del abdomen.
En los hombres se manifiesta con un líquido blancuzco que sale de la uretra y dolor al orinar o en los testículos.

GONORREA O BLENORRAGIA

La gonorrea es una infección bacteriológica de transmisión sexual que puede infectar la uretra, el cuello del útero, el recto, el ano y la garganta, si se ha practicado sexo oral. Los síntomas normalmente aparecen entre 1 y 14 días después de la relación sexual.
Es posible no tener síntomas, y los hombres suelen notarlos más que las mujeres. Los síntomas pueden ser ardor al orinar, líquido blanco o amarillo del pene, flujo vaginal amarillento e irritación o flujo del ano.
Una infección de gonorrea durante un embarazo puede causar problemas graves al bebé. Si una madre está infectada puede pasarle la gonorrea a su bebé durante el parto.
Se cura fácilmente con antibióticos. Pero si no se trata, en la mujer la gonorrea –así como la clamidia- se puede convertir en enfermedad inflamatoria de la pelvis que puede impedirle tener hijos.
Si no se trata en los hombres, también puede dejarlos estériles
SÍFILIS

Aunque se cura fácilmente con antibióticos o penicilina, causa miles de muertes en todo el mundo. Se contagia por sexo oral, vaginal o anal, por contacto con la piel de un infectado o al compartir juguetes sexuales. También se puede transmitir en una transfusión de sangre. Se lo puede contagiar la embarazada a su bebé, lo que se conoce como sífilis congénita.
Los síntomas coinciden en hombres y mujeres pero pueden ser difíciles de identificar –parecidos a los de la fiebre y la gripe- e incluso imperceptibles.
En una primera etapa, dos o tres semanas después de que la bacteria haya entrado en el cuerpo, aparecen unos chancros (lastimaduras), generalmente indoloros. Si no se trata durante mucho tiempo, la sífilis puede provocar graves daños al corazón, el cerebro, los ojos y otros órganos internos y provocar la muerte.
Se detecta con un exudado o análisis de sangre y observación de la zona genital.
La sífilis aumenta notablemente el riesgo de contraer el virus del sida.

HERPES GENITAL

El herpes genital es un virus similar al del herpes que aparece en la boca y se transmite por vía sexual. También puede trasladarse a la boca durante el sexo oral.
A veces los síntomas aparecen mucho tiempo después de al infección, incluso años.
El virus produce unas dolorosas úlceras alrededor de la vagina y en el pene. Al igual que el herpes labial, una vez que el virus entra al cuerpo permanece ahí durante toda la vida, así que las úlceras pueden reaparecer.
Actualmente hay antibióticos que combaten el virus y lo controlan, pero no existe una cura.
En el caso de las embarazadas, representa un riesgo para el bebé, por lo tanto es necesario consultar al médico en caso de haber tenido herpes.´

VIH/SIDA

El Virus de la Immunodeficiencia Humana (VIH) infecta a las células del sistema inmunológico y las destruye, reduciendo la capacidad del cuerpo para protegerse de otras infecciones y del cáncer.
No hay cura: la persona queda infectada de por vida. Si empieza a desarrollar infecciones o cáncer se considera que tiene Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirido, sida.
El VIH se transmite sólo a través del ingreso de sangre, semen, fluidos vaginales o leche materna al cuerpo. Las dos maneras más frecuentes de contagiarse es por sexo vaginal o anal sin condón o por compartir jeringas o agujas infectadas. El virus puede pasar de madre a bebé antes o durante el parto y al darle de mamar.
Otras vías de contagio son las transfusiones de sangre, el sexo oral y en menor medida en el dentista o a través de besos, si ambas personas tienen heridas en la boca.
Los síntomas no son inmediatos. La única forma de detectar el virus es por medio de un examen de sangre.

TRICONOMIASIS

Causada por el protozoo Trichomonas vaginalis, es una ETS muy común. Casi siempre se transmite por contacto sexual. En las mujeres, infecta las células de la vagina y la uretra (el orificio para orinar), en los hombres las de la uretra.
Se transmite por sexo vaginal, compartir juguetes sexuales o de la embarazada al hijo.
Casi la mitad de las mujeres no presentan síntomas. Las molestias pueden aparecer desde 3 a 21 días después de contraer el parásito. En las mujeres, los síntomas son flujo blanco o de mal olor, picazón o ardor en la vagina, dolor al orinar y/o al tener relaciones sexuales y molestias abdominales.
En los hombres presenta líquido en la uretra, dolor o ardor al orinar o inflamación del glande o el prepucio (menos común). Se detecta con un hisopado y se cura con antibióticos. En el caso de embarazadas, mujeres que dan de mamar o que toman píldora anticonceptiva, hay que consultar al médico.
Para evitar nuevas infecciones, la pareja sexual debe tratarse también.

CONDILOMAS (HPV)

Los condilomas o verrugas genitales son sumamente comunes y contagiosas, causadas por el virus del papiloma humano, VPH o HPV, por sus siglas en inglés. Se transmite al mantener relaciones sexuales por vía oral, genital o anal con un infectado aunque también puede contraerse con simple contacto de piel a piel.
Se manifiesta en forma de verrugas localizadas en los genitales o el ano. Sin atención médica, las verrugas crecen y toman una forma similar a una coliflor.
En los hombres, las verrugas genitales se pueden observar generalmente en la cabeza del pene. En las mujeres, algunos tipos de HPV -hay más de 100- pueden llegar a producir cáncer del cuello del útero. Los síntomas incluyen, además de las verrugas, malestar permanente en la zona genital. Si una mujer embarazada tiene condilomas, su hijo puede infectarse durante el parto.
El tratamiento de los condilomas suele ser rápido y sencillo. Se aplican cremas o se extirpan las verrugas con calor, frío, láser o una pequeña intervención quirúrgica.

CANDIDIASIS

Es causada por un hongo llamado Candida albicans que vive en la piel, la boca y las áreas genitales. Generalmente se mantiene bajo control, pero a veces crece y produce esta enfermedad.
El uso de ropa ajustada, como jeans o ropa interior de materiales sintéticos que no favorecen la ventilación, el embarazo, la quimioterapia, diabetes, VIH u otras enfermedades que afectan el sistema inmunológico o el uso de productos que irriten la vagina, como jabones o champúes aumentan el riesgo de Candidiasis.
El hongo puede contagiarse a través del sexo vaginal, anal u oral, por los dedos o por compartir juguetes sexuales.
Muchas veces no hay síntomas. El tratamiento es simple y consiste en cremas, óvulos vaginales, pastillas o una combinación de los tres.
Si no se trata, generalmente se van solos, pues el cuerpo los combate de manera natural, pero en el hombre pueden provocar inflamaciones de la uretra


LADILLAS

Las ladillas o piojos púbicos son unos molestos y pequeños parásitos que se clavan en la piel para alimentarse de sangre. Viven en el vello corporal, especialmente en el vello púbico, aunque también pueden encontrarse en el vello de las axilas, la cara o el pecho. Los piojos son de color amarillo-gris y usan sus pinzas para agarrarse a las hebras de cabello.
Las ladillas se pasan fácilmente durante el sexo, pero también se pueden pasar compartiendo ropa, toallas o ropa de cama con alguien que las tiene. Las ladillas no pueden trasmitirse por medio de asientos de inodoro o en piscinas.
Los síntomas son picazón e inflamación en la piel. A veces se pueden ver los piojos y los huevos, y también puntos de sangre ya que los bichos se alimentan de los vasos sanguíneos de la piel.
Se cura con champúes especiales. Deben lavarse las toallas y ropa de cama y evitar tener relaciones sexuales hasta completar el tratamiento

SARNA

Es una infección de la piel causada por un minúsculo parasito que anida en la piel y deposita huevos. Se transmite fácilmente a través de contacto físico cercano o sexual. Los niños también pueden contagiarse si están cerca de alguien con sarna.
Los parásitos se alojan en la zona genital, las manos, entre los dedos, en muñecas y codos, axilas, el abdomen, el pecho, alrededor de los pezones en las mujeres, en los pies, los tobillos y las nalgas.
Los bichos sobreviven 72 horas lejos de la piel, por lo tanto pueden estar presentes en la ropa, la cama y las toallas. Algunas personas no perciben los síntomas, que pueden estar ausentes incluso hasta seis semanas después de contraer el parásito.
Los síntomas son gran picazón – que a veces ocurre sólo de noche- irritación y lastimaduras por rascarse
El tratamiento es simple y consiste en aplicarse una loción o crema. Todas las personas cercanas deben tratarse también, y hay que lavar con agua bien caliente la ropa, sábanas y toallas.

¿Cómo se diagnostican las enfermedades de transmisión sexual?

El médico de su hijo lo examinará y revisará el área afectada cuidadosamente. Seguramente le preguntará a su hijo sobre sus relaciones sexuales u otras condiciones médicas. Le preguntará a usted si su hijo alguna vez ha sufrido de una enfermedad de transmisión sexual. Si es niña, entonces podría necesitar de un examen pélvico para examinarle la vagina, el cuello del útero y otros órganos. Su hijo también podría necesitar cualquiera de los siguientes:

·       Exámenes de sangre:
Podrían ser necesarios para averiguar si su hijo está infectado con una enfermedad de transmisión sexual.
·       Examen de orina:
Podrían hacerse para averiguar la causa de los síntomas de su hijo. Además podrían mostrar si su hijo está infectado con ciertas enfermedades de transmisión sexual.
·       Muestra de secreción:
Se podría analizar una muestra de la secreción del área afectada por microscopio o enviarse a un laboratorio para realizarle más pruebas. Esto ayuda a los médicos a saber lo que causa la condición de su hijo.

¿Cuáles son los riesgos de las enfermedades de transmisión sexual?
Con tratamiento, los síntomas o infección de su hijo podrían continuar o regresar. Sin tratamiento, su hijo podría propagar la infección a su pareja sexual, sobre todo si no practica el sexo seguro. La infección podría propagarse y dañar órganos sexuales femeninos, como las trompas de falopio. Las enfermedades de transmisión sexual también pueden dañar al bebé por nacer y podrían conllevar a un embarazo ectópico, o dificultar el quedar embarazada. Algunas enfermedades de transmisión sexual podrían aumentar el riesgo de cáncer. Algunas infecciones virales, como la hepatitis B o el VIH, pueden causar enfermedades graves y mortales.

  ü El preservativo
El perro y el preservativo son los mejores amigos del hombre y de la mujer. Pero, como todos los buenos amigos, hay que cuidarlos. Ponerlo antes de la penetración y darle un solo uso por cada coito es indispensable. 

No existe ningún condón que sea eficaz para prevenir los embarazos y las enfermedades de trasmisión sexual (ETS) en el 100% de la ocasiones. Pero si tú y tu pareja mantienen relaciones sexuales, no hay nada que los proteja mejor contra las enfermedades de trasmisión sexual que un condón utilizado de la forma correcta.
Las personas que mantienen relaciones sexuales, incluso aunque utilicen otro método anticonceptivo, siempre deben utilizar condones si desean protegerse contra las enfermedades de trasmisión sexual. Los condones se deben utilizar correctamente y en todas las ocasiones en que se mantengan relaciones sexuales. Incluso aunque se utilicen de este modo, los condones no brindan protección contra las infecciones que se contagian al entrar en contacto con llagas de la parte de la piel que no queda cubierta por el preservativo (como la base del pene o escroto).
Utilizar correctamente un condón no solo consiste en colocarlo con la parte exterior hacia fuera. También debes:
·       Comprobar la fecha de vencimiento (los condones viejos se pueden secar y resquebrajar).
·       Elegir condones fabricados con látex, el material que se considera más eficaz para prevenir las enfermedades de trasmisión sexual. Si tú y/o tu pareja son alérgicos al látex, utilicen condones de poliuretano.
·       Mantener los condones alejados del calor y de la luz, que favorecen las roturas.
·       Cuando utilices un condón, usa solo lubricantes a base de agua. Las grasas o mantecas, las lociones, la vaselina y el aceite corporal para bebés pueden romper los condones.
·       Abre el envase del condón con las manos, no con los dientes, y despliégalo con cuidado para no romperlo.
·       Elige un condón que tenga un receptáculo en la punta para recoger el semen después de la eyaculación. Aprieta con suavidad sobre el capuchón y colócalo sobre la punta de tu pene (o el de tu pareja). De este modo, se elimina el aire del interior del condón, que podría hacerlo explotar.
·       Desenrolla el condón por completo. Si el lado interno queda hacia afuera, deséchalo y vuelve a iniciar el proceso.
·       Cuando hayas finalizado, tú (o tu pareja) deberás retirarte a tiempo mientras sostienes el condón por la base para impedir que se derrame parte del semen.
Si un condón se rompe o se derrama parte del semen que contiene mientras mantienes relaciones sexuales y a ti o a tu pareja les preocupa la posibilidad del embarazo, consulta a un profesional de la salud o a un farmacéutico para que los informe sobre los métodos anticonceptivos de emergencia. Y ambos miembros de la pareja deberán someterse a pruebas para determinar si habrían contraído una enfermedad de trasmisión sexual.
Aunque los preservativos no son perfectos, si mantienes relaciones sexuales, son la mejor forma de protegerte.

  ü Sida/VIH:
Hoy en día los adolescentes de ambos sexos confrontan un riesgo serio de infección por el VIH, que a su vez causa el SIDA. El SIDA es una enfermedad crónica y en la mayoría de los casos es mortal. A pesar de que existe un mayor entendimiento y consciencia, la infección del VIH es una amenaza seria para los adolescentes heterosexuales tanto como para los homosexuales. Cuando los adolescentes se toman ciertos riesgos, es más probable que se contragien con el VIH y que desarrollen el SIDA.
Estos son los datos más importantes acerca del SIDA:
·  El SIDA es una enfermedad mortal.
·  Cualquiera se puede contagiar con el SIDA - muchos adolescentes (ambos, niños y niñas) han sido infestados.
·  Los condones pueden reducir el riesgo de contagiarse con el SIDA.
·  El SIDA se puede contraer después de una sola inyección con una aguja contaminada o de un solo acto sexual con una persona que tiene el VIH/SIDA.
El riesgo de contraer el SIDA aumenta con:
·  Un número creciente de compañeros sexuales
·  El uso de drogas intravenosas
·  Las relaciones anales
·  Cualquier tipo de relaciones sexuales (oral, anal o vaginal) sin el uso de condones
·  El uso de bebidas alcohólicas o de drogas (el sexo es más impulsivo y hay menos posibilidad de que se use un condón si la persona está bajo la influencia del alcohol o de otras drogas)
·  Los tatuajes y el agujerearse el cuerpo con agujas o instrumentos contaminados (sin esterilizar).
  ü Otros factores
Hay conductas que aumentan el riesgo de cometer imprudencias. El uso del alcohol y drogas es la más común. Bajo sus efectos, muchas personas pierden la capacidad para controlar sus impulsos, o bien para pararse a pensar en sus responsabilidades respecto al sexo. 

También debes tener cuidado con las fuentes de información. Es normal que, en ocasiones, preguntes a alguna amiga cuando tienes una duda o que te lleguen rumores acerca de cuestiones sexuales completamente erróneas. Si quieres saber algo, consulta con tu ginecólogo o acude a cualquier centro de información sexual. La falta de sinceridad en la relación de pareja y el miedo a represalias puede ser motivo suficiente para ocultar una ETS y continuar manteniendo relaciones sin preservativo. Las infidelidades también son una de las causas de transmisión de ETS en la pareja.

II.   PREVENCIONES DE LAS RELACIONES SEXUALES EN LOS ADOLESCENTES:

v  Embarazo

Con el arribo de la pubertad, arriban muchas cosas para los adolescentes, entre ellas el que biológicamente estén listos para la reproducción. Sin embargo, esta condición hormonal no es suficiente para poder emprender el camino de la paternidad.
Si bien es cierto, el embarazo adolescente es un problema generalizado en la población, la mala calidad de la educación sexual sumada al desconocimiento del correcto funcionamiento de los métodos anticonceptivos, eleva la cantidad de hijos de madres adolescentes en los sectores más vulnerables del país.
Si a esto le sumamos la falta de servicios públicos orientados a la población más joven del país, la poca relevancia que se le da a la sexualidad responsable en las instituciones educativas y la valoración moral negativa que provoca en la población, el embarazo adolescente es vivido como un problema puertas adentro.

v  Responsabilidad familiar

En Chile, el 15.6% del total de niños que nacen, corresponden a hijos de madres adolescentes.
Los grandes culpables del embarazo adolescente terminan siendo los propios adolescentes. Muchas veces los padres, tan agobiados por la situación, responsabilizan en un 100% a sus hijos por las conductas “inadecuadas” que lo llevaron al embarazo.
De esta manera los ahora futuros progenitores se sienten abandonados y aun más apesadumbrados con todas las responsabilidades que ven venir. Sin un respaldo familiar el embarazo adolescente es percibido como un gran obstáculo que, en algunas ocasiones y ante consejos muy equivocados, se termina “solucionando” con el aborto.

v  Medidas de prevención

El embarazo adolescente se previene, no se cura. A partir desde esa premisa los padres pueden ayudar a sus hijos a transitar por una sexualidad responsable, las conversaciones respecto a la importancia del correcto uso demétodos de protección (no sólo por el embarazo sino también por las ETS) y abrir los espacios para las dudas adolescentes puede hacer la diferencia en la vida de los hijos.
Es común escuchar en charlas con adolescentes que ellos sienten “vergüenza”al hablar de sexualidad con sus padres. Esta incomodidad basada en la sensación de que serán reprendidos por su curiosidad sexual los aparta de los consejos paternos, dejándolos a merced de información compartida entre pares y exponiéndolos de forma innecesaria a conductas de riesgo.
v  Educación en la escuela

Los padres deberían exigir que en las escuelas se hable de sexualidad como de cualquier otro tema relevante para la vida de los estudiantes. El poder generar un espacio abierto al diálogo, guiado por un adulto capacitado permite que los jóvenes expresen sus dudas al interior del grupo de pares donde, por cercanía de edades e intereses, se sienten más cómodos que preguntándolo en sus casas.
La posibilidad de tener un docente instruido debe ser vista como una alternativa saludable en pos de disminuir las tasas de embarazo adolescente y no como una ofensa a la moral o a los valores familiares que prefieren no hablar de sexualidad con sus hijos.

v  Asumir de mejor manera la noticia

En el caso que el embarazo adolescente llegue a concretarse es importante que, los futuros padres, cuenten con el apoyo de su familia. Cuando las cosas están hechas no se puede pedir que no hayan sucedido, el rol del adulto pasa por enseñar a asumir con responsabilidad las dificultades que en la vida se presentan.
Lo peor en estos momentos es actuar motivados por la ira. Si bien es cierto que un embarazo adolescente derrumba los planes que los padres tenían pensado para sus hijos, es más cierto que los proyectos que se derrumban son los de aquel adolescente que ahora debe asumir responsabilidades para las que no está preparado.
La experiencia de los padres debe ser traspasada a los hijos de la mejor manera posible. Acompañarlos en las decisiones médicas es fundamental, considerando que el embarazo adolescente acarrea riesgos en la salud de la futura madre y su bebé. No se trata de vivirlo como un nuevo hijo de la pareja, sino ubicar las labores que aquel adolescente debe aprender ahora que será padre.

v  Embarazo adolescente en cifras

Según la Sexta Encuesta del Instituto Nacional de la Juventud el 47,9% de los / las adolescentes chilenos/as inician su actividad sexual entre los 15 y los 19 años.
En  Chile, el 15.6% del total de niños que nacen, corresponden a hijos de madres adolescentes. Esta cifra nos coloca dentro de los países con las tasas más altas de nacimientos en adolescentes por 1.000 mujeres entre 15 y 19 años según el United Nations Population Fund.

No hay comentarios:

Publicar un comentario